martes, 24 de marzo de 2015

OMG!! Hay otros mundos

Por Onadis Rico

“A veces eres muy naíf mamá”… típica frase de mi adolescente hijo cuando no puede creer que no sepa “algo” que a todas luces es “obvio”, según él.

Bueno, tampoco soy taaaan ingenua. Pero he de confesar que me sorprendió encontrarme con un canal de él en Youtube!.. ¿Por qué? Porque él no es sociable y se comporta como un ser ermitaño (empiezo a tener mis dudas), no tiene Facebook (hasta donde sé… ya no lo puedo afirmar con certeza).

En fin. Difícil explicar lo que sentí porque es evidente que desde hace tiempo, desde que él tenía dos años para ser exacta, desde que entró a maternal, hay otro espacio de interacción del que no haces parte. Eso lo sabemos y tomamos conciencia de ello. Ahí inician a vivir y relacionarse en su primer otro mundo. Por supuesto que en esa etapa nuestras inquietudes son otras porque los hemos integrado a un espacio que decidimos y controlamos, de alguna manera, los padres.

Pero 15 años después (más bien antes para no verme tan ingenua), son los hijos quienes deciden esos espacios o mundos en los que se moverán. Y cuando nos enteramos de que ellos tienen ya una vida en el mundo del ciberespacio, nos sorprendemos… o más bien me sorprendo. Y no porque nunca la fueran a tener, No. Es que simplemente no sabes en qué momento pasó. Me doy cuenta que me alcanzó el tiempo en su carrera y si no me pongo las pilas me puede rebasar.

Y entonces, empiezan la curiosidad y las dudas a recorrer los pensamientos. ¿Estará bien si entro a su mundo?, ¿por qué no?, ¿y si encuentro algo que no quiero encontrar?, ¿y si por el contrario me gusta lo que postea y comenta?, ¿en qué otras redes sociales participará?, ¿con quiénes se relacionará?, y así, así, así.

Lo cierto es que mientras escribo voy descubriendo qué es lo que me inquietó de todo esto. Que yo no lo supiera y que no comentara o compartiera que ¡tiene otros espacios de interacción! Y lo peor es que crees que conoces y sabes de todos sus espacios: el de la escuela, el de sus amigos, el de la familia, el pequeño mundo con su hermana. Y resulta que no. Pero así es la vida, parte de esta etapa será comprender que él está construyendo sus propios mundos, de los que quiere hacer parte y del que tú no haces parte. Por eso a veces soy muy naíf, porque es obvio que ya no haces ni harás parte de todos sus espacios.

Porque no lo sabemos todo

La idea es hacer de este blog, un trabajo en equipo, por eso he invitado a tres de mis mejores amigas a colaborar en él, pero mientras descubrimos como crear un perfil colectivo y subir cada una sus propias entradas... Aquí les presento esta de mi buena amiga, Onadis Rico:


Desde hace tiempo, en realidad años, quizás más de diez, cuando mi amiga Marcela y yo coincidimos en la maternidad, nos dimos cuenta que intercambiar nuestras experiencias en el tema, era algo más, entre otras cosas, que teníamos en común.

Cada una con su particular historia de vida, más provinciana la mía, más cosmopolita y urbana la de ella; cada una con sus expectativas, cada una como es cada una. Pero ahí, sin duda, guiadas quizás por nuestras inquietudes personales, nuestra formación, nuestra manera de ver el mundo, en esa nueva realidad, la de ser madres, confluíamos y teníamos mucho que decirnos la una a la otra.   

Hoy, después de casi 16 años de esta aventura, porque es, también, una aventura, nos damos cuenta que no lo sabemos todo. Nos damos cuenta que interactuar, formar, acercarse, alejarse, tolerar, entender, comprender, escuchar, imponer, no imponer, es todo un aprendizaje en cuyo camino hay aciertos y errores.

Hoy quiero nutrir mi conocimiento y experiencia con las experiencias de otras madres y padres que, como Marcela y yo, no nos conformamos con las relaciones verticales y los esquemas conservadores. Y que al final quisiéramos perder el temor de que nuestros hijos sepan que no, que no lo sabemos y podemos todo.  

sábado, 21 de marzo de 2015

Carta a mis hijas insoportablemente adolescentes

Mis muñecas,
Me disculpan si yo no las creo perfectas. Estoy muy orgullosa de ustedes y creo en sus maravillosas capacidades. Pero no soy de las que anda presumiendo y pregonando a todo viento,  hasta para que oiga quien no quiere oír lo maravillosas y perfectas que son  ustedes... la verdad es que cuando me preguntan como andan, digo sin consideración, que están insoportablemente adolescentes, porque esa es la verdad. Qué le vamos a hacer? 13 y 16 años es una combinación perfecta para  una olla en ebullición.

Y claro que yo tengo una una que ha sido adolescente desde los 5 años. Siempre has generado comentarios y criticas porque desde siempre has dicho lo que piensas sin filtro y vives la vida con intensidad. El autocontrol no es una de tus virtudes. Pero la adolescencia es otro boleto. Las mamás comenzamos hablando de pañales y popó, pasamos por kinders, playdates, y bullies, hasta llegar  a los portazos. Porque así, sin anestesia, los padres nos vemos enfrentados a groserías,  rechazos, a respuestas displicentes y a reacciones horribles de nuestros amorosos hijos que de repente y sin avisar, se convierten en fieras y seres extraños. Pero que le vamos a hacer. En eso consiste la adolescencia. Entonces compramos libros y vamos a charlas e intentamos hacer todo lo que podemos para guiar, educar, formar, para que tengan todas las herramientas para tomar las mejores decisiones.

Como mamá no soy la mas estricta. Lo cierto es que prefiero formar pensamientos críticos antes que sembrar imposiciones. Pero  a veces me veo enfrentada a debates innecesarios y termino con la respuesta clásica: "porque sí, porque soy su mamá y punto", que no es la mejor respuesta, pero es la que se me ocurre. Pero la realidad es que como papás tenemos tanto miedo como ustedes. Por eso, aquí les van algunas confesiones de todo tipo:

-Ustedes me han enseñado a ser mamá y todo se aprende a prueba de ensayo y error.

- Yo también fui feminista Nanis, y todavía lo soy, pero por ustedes cambié mis prioridades. Ustedes son mi mejor proyecto y mi mayor orgullo. Con su llegada, mi carrera pasó a segundo plano. Algún día se enamoraran y entenderán que es importante aprender a ceder y encontrar un balance.

- Soy muy mala para los deportes, por eso intenté que ustedes participaran en todos, pero me entristece ver como siguen mis pasos, poco saludables.

- Su papá y yo crecimos sin internet y sin celular, pero me encanta la tecnología. Se que representa peligros, pero también se que de una manera u otra van a tener acceso, prefiero estar lo mejor informada posible y que tengan la confianza de contarme lo que hacen y lo que publican sus amigos.

- Se que no me cuentan todo. No soy ingenua. Pero también se que saben que cuentan conmigo.

- He intentado que desde niñas tengan carácter y opinion, pero a veces he sido víctima de mi propio invento.

- Ese carácter espero sirva para rechazar los peligros y decir NO, cuando sea necesario.

- Nuestra intención ha sido educarlas para servir antes que para ser servidas. Ayudar a los demás y vivir de acuerdo a los principios cristianos trae muchas satisfacciones

Las adoro y siempre las adoraré. De cada etapa he disfrutado. Aunque sean insoportablemente adolescentes.





Invitación

A ustedes, amigas de aquí y allá.  Las invito a que nos comprometamos con este proyecto. Con una idea loca de escribir sobre esas cosas que nos preocupan y que ocupan el tiempo de nuestros cafes y conversaciones. Unos días los hijos, otros el trabajo, mucho o poco. Las invito a que opinemos , a que seamos lo que somos, a que no importa el que dirán...